En el contexto del Curso para padres de niños bilingües: propuestas, recursos y consejos para que tus hijos hablen inglés, participamos ofreciendo 10 consejos para apoyar a tus hijos en el aprendizaje de un segundo idioma.

  1. Ser bilingüe no significa dominar dos idiomas al mismo nivel

Definir el bilingüismo en pocas palabras no es fácil. Así que nos referiremos al multilingüismo como la capacidad de expresarse con facilidad en dos o más lenguas. Sin embargo, el término bilingüe no sugiere necesariamente el mismo nivel de competencias lingüísticas en los dos idiomas, de hecho, es bastante común tener una lengua dominante.

Tenemos que tratar de que nuestros hijos mantengan un equilibrio entre las diferentes lenguas, pero es un error forzarlos a llevar el mismo ritmo en los dos idiomas porque probablemente no tienen la misma inmersión y no utilizan las diferentes lenguas en los mismos contextos (colegio, casa, parque, abuelos, …). Y es totalmente normal que durante ciertas etapas de su vida se decanten por utilizar más una lengua que otra, pero esto no significa que no sigan aprendiendo la otra lengua. 

  1. Existen factores que influyen en el nivel de adquisición de un segundo idioma

Son muchos los factores que condicionarán el bilingüismo de nuestros hijos a lo largo de sus vidas. Algunos a destacar son: tiempo y calidad de la exposición al segundo idioma, inicio y continuidad en el tiempo de la exposición al segundo idioma, la manera en la que exponemos a nuestro hijo a ese segundo idioma, diferencias y similitudes entre ambos idiomas, aceptación y valor de esa segunda lengua en comparación con la lengua materna, las características de la familia y la personalidad del niño (algunos niños están deseando expresarse y socializarse mientras que otros son más introvertidos),…

Una vez que tomemos la decisión de que queremos obsequiar a nuestros hijos con el regalo del bilingüismo tenemos que tener en cuenta todos estos factores para entender mejor la evolución lingüística de nuestros hijos y no presionarlos ni frustrarnos si no van al ritmo que esperábamos. Cada niño tiene su propio ritmo y su propio carácter, por lo que no es comparable a los demás. Del papel de la ansiedad en el aprendizaje de idiomas ya se habló en el artículo del curso  ¿Aprendemos o adquirimos un segundo idioma?

  1. Cuanto antes mejor

Existen muchas investigaciones que demuestran que el aprendizaje de un segundo idioma a una edad precoz supone una estimulación temprana de las capacidades cognitivas del niño. Lo que conlleva una serie de beneficios que redundarán en un aumento de sus destrezas en otras competencias como matemáticas, lectura, mayor capacidad de concentración, mayor autoestima, memoria, facilidad para aprender otros idiomas, tolerancia,…

Por otra parte, los niños expuestos a diferentes lenguas desde una edad temprana (0 – 3 años) son capaces de reproducir cualquier fonema y hablar el idioma sin acento, como un nativo. Sin embargo, a partir de esta edad los niños comienzan a discriminar fonemas y será más difícil que el niño pueda hablar el idioma como un nativo.

  1. Es normal mezclar los idiomas

Mezclar los idiomas es normal en niños bilingües, especialmente cuando su vocabulario es todavía insuficiente en ambas lenguas y recurren a palabras de los dos idiomas para aumentar su capacidad de comunicación. Incluso cuando crecen, hay ciertas palabras que tienen más interiorizadas en uno de los idiomas o que expresan mejor un significado o un sentimiento.

Por lo tanto, mezclar los idiomas, no debe ser siempre entendido como una falta de competencia en uno de los dos idiomas, sino también como una capacidad del niño para seleccionar recursos lingüísticos en dos idiomas y expresar de la manera más exacta posible un mensaje o un sentimiento.

  1. Crea diferentes contextos donde tu hijo pueda hablar la lengua minoritaria

Es importante que los niños puedan tener contacto con otras personas que hablen la lengua minoritaria. Esto se puede conseguir a través de la guardería o colegio, familiares que hablen esa lengua, viajes al extranjero, campamentos de verano en Estados Unidos o Inglaterra o quedando en el parque con padres y niños que hablen también ese idioma minoritario.

En el contexto del Curso para padres de niños bilingües: propuestas, recursos y consejos para que tus hijos hablen inglés, participamos ofreciendo 10 consejos para apoyar a tus hijos en el aprendizaje de un segundo idioma: 1. Ser bilingüe no significa dominar dos idiomas al mismo nivel. 2.Existen factores que influyen en el nivel de adquisición de un segundo idioma 3. Cuanto antes mejor. 4. Es normal mezclar los idiomas. 5. Crea diferentes contextos donde tu hijo pueda hablar la lengua minoritaria. 6. Haz que tus hijos se sientan orgullosos y quieran hablar esa lengua minoritaria. 7. No los fuerces. Cada niño es diferente y sus tiempos son diferentes. 8. La tecnología es una gran ayuda para enseñar a los niños un Segundo idioma. 9. No va a ser fácil. Requerirá un esfuerzo continuado durante algunos años. 10. ¡Haz que sea divertido!

  1. Haz que tus hijos se sientan orgullosos y quieran hablar esa lengua minoritaria

Los niños utilizan el idioma para comunicarse y si no lo encuentran necesario o atractivo no van a utilizar esa segunda lengua. Enseñar a los niños a leer y escribir en la lengua minoritaria es importante, ya que cuantas más competencias desarrollen los niños en esa lengua más importante será para ellos.

  1. No los fuerces. Cada niño es diferente y sus tiempos son diferentes

Cuando los niños se sientan preparados para empezar a hablar en uno o dos idiomas empezarán a hacerlo y de un día para otro comenzarán a utilizar frases relativamente complejas. Esto no significa que en dos meses hayan aprendido a hablar, sino que durante el periodo de silencio los niños han estado aprendiendo el idioma y una vez que se han sentido preparados para utilizarlo han empezado hacerlo utilizando todos los recursos que han adquirido durante el tiempo de exposición a ese idioma. Sin embargo los tiempos pueden variar mucho dependiendo del niño y los factores que comentábamos en el punto 2.

  1. La tecnología es una gran ayuda para enseñar a los niños un Segundo idioma

TV, Samtphones, tablets, videojuegos,… utilizados en la forma y tiempo adecuados pueden suponer un gran recurso que apoye la educación bilingüe de nuestros hijos. Sólo viendo la tele o jugando con la tablet en un segundo idioma no adquirirá ese idioma, pero si que puede reforzar su vocabulario y aprender expresiones que más tarde utilizará en la vida real. Los contenidos siempre deben ser adecuados a su edad, y si parte de ese tiempo lo aprovechamos para ver la tele juntos o jugar juntos mientras comentamos lo que está ocurriendo el beneficio lingüístico y el refuerzo de ese segundo idioma será aún mayor.

  1. No va a ser fácil. Requerirá un esfuerzo continuado durante algunos años

Dependiendo de la lengua materna de los padres del niño, el país donde vive, el entorno que le rodea,… y muchos otros factores los padres emplearán una técnica u otra para conseguir que sus hijos sean bilingües, pero lo que está claro es que un bilingüismo equilibrado, en la mayoría de los casos, requerirá de una disciplina y un esfuerzo continuado por parte de los padres. Por lo que debería ser una decisión consensuada y tener en cuenta algunos consejos como:

  • No permitir interrupciones de inmersión en la segunda lengua por periodos largos de tiempo.
  • Aunque en ocasiones parezca duro recordad los beneficios que vuestro hijo obtendrá por el hecho de ser bilingüe y que los resultados se verán a largo plazo.
  • Comentad vuestra decisión con familiares, amigos y personas cercanas y pedid su apoyo en la medida de lo posible. Es importante que el niño vea que las dos lenguas son valoradas por su entorno cercano y que el niño no se sienta como un “bicho raro” al hablar la segunda lengua. Si siente que la gente se fija en él cuando habla la segunda lengua y es un niño introvertido dejará de hacerlo para no llamar la atención.
  1. ¡Haz que sea divertido!

Esto es sin duda lo más importante. Si los niños se divierten aprendiendo el segundo idioma su motivación para aprenderlo será mucho mayor. Además, podrán identificar mucho mejor ese segundo idioma con las sensaciones o sentimientos que perciben en esos momentos.

Existen infinidad de recursos divertidos que se pueden utilizar para enseñar un segundo idioma a nuestros hijos de forma divertida (juegos, canciones, fichas, marionetas, libros,…), pero los padres son los que mejor conocen los gustos de sus hijos y son los que tienen que seleccionarlos para ellos. Estos recursos no tienen que ser iguales para todos los niños. Incluso recursos que han funcionado muy bien para un hermano mayor pueden no funcionar con un segundo o tercer hijo.

Espero que este artículo os haya servido para aclarar dudas y animaros a seguir trabajando en el bilingüismo de vuestros hijos. Podéis encontrar más información en la guía para padres de niños bilingües que hemos elaborado junto a nuestros socios europeos dentro del proyecto “POLYGLOT” financiado por el programa Erasmus+ de la Comisión Europea.

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