A menudo nos encontramos con padres o incluso tíos que ante la idea de llevar a sus hijos o sobrinos a un campamento de verano en Estados Unidos o Inglaterra responden: ¡Pero si le cuesta hablar bien español! ¿cómo va a aprender inglés?

Esta semana, en nuestro curso para padres de niños bilingües y en esta caso de tíos de niños bilingües, hablamos de discapacidades específicas de aprendizaje y su relación con el aprendizaje de una segunda lengua, en nuestro caso, con el aprendizaje de inglés.

Antes de nada nos gustaría aclarar que los niños con problemas de aprendizaje no son tontos o perezosos, de hecho, a menudo tienen un cociente intelectual promedio o superior al promedio. Lo que sí está claro es que sus cerebros procesan la información de una manera diferente. Según un informe de Estados Unidos, 1 de cada 5 personas tiene una discapacidad del aprendizaje. De hecho, en USA casi tres millones de niños reciben educación especial en sus colegios. 

Por otro lado, desmitifiquemos uno de los temores más habituales: aprender inglés no dificulta el aprendiza de la lengua materna. Si tienes un hijo o un sobrino con dificultades en el aprendizaje ya sabrás que la literatura sobre estos asuntos es escasa y poco específica, pero algo hay: un estudio que se realizó en Montreal en el que niños angloparlantes estuvieron en un contexto de inmersión en lengua francesa demostró que, evidentemente, si hay dificultades en la adquisición de la lengua materna, en el aprendizaje de la segunda lengua también las habrá, pero el grupo de control de esta investigación dejo claro que los niños que no estaban expuestos a la segunda lengua no aprendieron mejor su lengua materna, es decir: la no enseñanza-aprendizaje de una segunda lengua no beneficia el mayor desarrollo de la lengua materna en niños con necesidades especiales.

Discapacidad en el aprendizaje y aprendizaje de inglés

Hoy en día podemos afirmar sin miedo que los programas de inmersión como campamentos de verano en Estados Unidos o Inglaterra con niños nativos constituyen un medio muy eficaz para desarrollar capacidades en una segunda lengua, sin ningún efecto negativo ni contraproducente para la adquisición de la primera, y que esta conclusión se aplica tanto a los niños con trastorno lingüístico como a aquellos cuyo desarrollo es normal.

Por otro lado, en Lara GO! pensamos que en la enseñanza de una segunda lengua se debe dar prioridad a los aspectos comunicativos frente a los lingüísticos que son los que realmente ayudarán a nuestros niños a moverse y comunicarse en un mundo globalizado en el futuro.

Es evidente que con o sin necesidades especiales el bilingüismo incrementa el número de oportunidades personales y profesionales posteriores a las que se verán expuestos nuestros niños. No hay duda de que estos aspectos comunicativos se aprenden mucho mejor en un entorno natural y nativo sin estrés y con mucha motivación que entre cuatro paredes.

Es importante que los niños que se ven expuestos a estas situaciones de inmersión entiendan que el bilingüismo, o el biculturalismo, es un privilegio especial que debe ser estimado y desarrollado.

En los últimos años se ha demostrado que cualquier niño o niña con dificultades de aprendizaje y lenguaje puede adquirir, en principio, un alto nivel de fluidez verbal en inglés o cualquier otro segundo idioma cuando asiste a un programa bilingüe de inmersión como los campamentos en inglés de Lara GO!, si está expuesto a un input lingüístico comprensible.

La competencia lingüística se desarrolla como resultado de la interacción que se produce en un contexto que da sentido a unas referencias que fuera de contexto, en el aula y con un libro de texto serían vagas, determinando el significado preciso en cada momento y que sirve de soporte para hacer comprensible el input lingüístico (por ejemplo situaciones en las que se negocia el significado utilizando todos los medios necesarios –gestos, caras, objetos, etc.- y la finalidad es la realización de una tarea con significado para el niño –como practicando actividades deportivas)

Está claro que este modelo interactivo es válido para cualquier tipo de niño, con o sin necesidades especiales, pero especialmente relevante para el que tiene necesidades educativas especiales, ya que subyacen en él estrategias de aprendizaje (contextualización, negociación, ruptura de la pasividad, descubrimiento de experiencias anteriores, búsqueda activa y compartida de soluciones, etc..) que pueden ser convenientes para todo el alumnado pero son imprescindibles en el proceso de enseñanza-aprendizaje cuando se dan necesidades educativas especiales.

Es evidente que cada caso es diferente, y las necesidades especiales que requiera cada niños habría que valorarlas en función a su discapacidad específica de aprendizaje. Los factores que operan en una situación o para una minoría particular pueden ser menos significativos en otras situaciones diferentes, por lo tanto no tienen sentido las respuestas estandarizadas. Por eso, si tenéis hijos o sobrinos con dificultades de aprendizaje os animamos a que nos llaméis y nos contéis vuestro caso concreto para que podamos asesoraros sobre el mejor programa de inmersión.

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