Como en muchas facetas de la vida, el ejemplo que damos los padres es fundamental para nuestros hijos. Por eso, antes de entrar a profundizar en el tema de hoy –la buena salud dental de nuestros hijos-, queremos lanzaros una pregunta: ¿Cuántas veces al día os laváis los dientes? ¿Cuánto tiempo tardáis en este proceso? ¿Vais al dentista con frecuencia? De lo que nosotros hagamos, dependerá mucho la buena salud dental de nuestros hijos.

7 Consejos para una buena salud dental de nuestros hijos

Con los dientes comemos esas deliciosas tartas de chocolate o esos sabrosos bocadillos, pero con los dientes, o mejor dicho gracias a ellos, también sonreímos y nos hacemos un montón de fotos que después subimos a Instagram. Si queremos seguir haciendo estas cosas, tenemos que tener adquiridos unos buenos hábitos que nos ayudarán, a su vez, a conseguir un buena salud dental de nuestros hijos.

  1. Momento en familia. ¿Y si hacemos del instante que supone lavarse los dientes un momento de disfrute en familia? Por la mañana, al mediodía o en la cena, cuando cada uno pueda, pero intentemos que padres e hijos compartamos este momento. Así no resultará, a priori, tan “aburrido”.
  2. Tú puedes. Los chavales siempre están reclamando más poder, más autonomía, más independencia en una palabra. ¿Por qué no, igual que les pedimos que ellos solos se hagan la cama o se vistan, decirles que se tienen que lavar los dientes? Esto puede contradecir el punto anterior, pero dependerá de la edad de cada chaval para aplicar una pauta u otra, o para ir intercalándolas.
  3. Motivación al poder. En el caso de niños más pequeños, tenemos que ser capaces de mostrarles que lavarse los dientes es un juego. Existen algunas aplicaciones, como la App de Disney Magic Timer, diseñada por Oral-B, donde los peques verán como aparece la imagen de algunos de sus personajes favoritos a medida que pasa el tiempo.
  4. Tómate tu tiempo. Las cosas de palacio van despacio y, en esto de lavarse los dientes, pasa lo mismo. No hay que ir con prisas, ni hacerlo en cinco minutos, una buena limpieza de boca requiere su tiempo.
  5. Hablando se entiende la gente. Y aquí da lo mismo la edad que tenga el niño, porque le tenemos que hacer entender los efectos positivos de adquirir este hábito: para que no duelan, para que no salgan caries, para que no tengamos mal aliento, para que no se pongan amarillos…
  6. Establece una rutina. Seguro que habrá más de un día que llegue cansado a casa, que diga que tiene sueño, que hoy no… ¡Sé tajante con esto! Es importante que el niño adquiera una rutina porque así, cuando se vaya a un campamento de verano a EEUU o a un campamento en Inglaterra no tendrás que preocuparte por si no se lava los dientes durante su estancia fuera de casa.
  7. De visita. Y, aquí la pregunta que muchos padres se hacen, ¿cada cuánto hay que ir al dentista? Es recomendable hacer visitas anuales y no esperar a que pase el tiempo y haya que ir por un dolor importante e inoportuno. Más vale prevenir que curar si queremos una buena salud dental para nuestros hijos.

Datos curiosos que nos pueden ayudar a mantener la buena salud dental para nuestros hijos es conocer cosas como que el proceso de
sustitución de los dientes de leche por los definitivos puede durar hasta los 12 o 13 años de edad. Hasta que se forma la dentadura definitiva, en la boca se generan muchos huecos en los que se pueden depositar restos de alimentos si no hacemos un buen lavado después de cada comida.

Y otro hecho importante es el papel que la alimentación juega para el buen estado de la dentadura, de ahí que profesionales del sector recomienden una alimentación saludable, rica en legumbres, frutas y verduras y, sobre todo, no tomar alimentos azucarados entre horas.

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