Todo el mundo ha oído hablar de los campamentos deportivos de verano en Estados Unidos: si no has ido tú mismo cuando eras pequeño, fue tu hermano, tu primo o tu vecino de enfrente. Sin embargo, los campamentos de verano artísticos no son tan conocidos a pesar de ser una excelente opción para muchos niños y niñas españoles con más inquietudes artísticas que depotivas.

Estos campamentos se centran en diferentes actividades artísticas para que niños y adolescentes aprovechen sus vacaciones de verano desarrollando su creatividad y aprendiendo sobre sus disciplinas artísticas favoritas (danza, canto, teatro, diseño, dibujo, escultura, música, y un laaargo etc.)

Gloria, la madre de nuestra camper Eva, hizo posible que su hija disfrutara de esta experiencia durante varias semanas el verano pasado. Para que podáis conocer su experiencia de primera mano, Lara GO! os presenta esta entrevista y aprovecha para agradecer a Gloria su generosidad dedicándonos este rato.

Obras de teatro

Eva actuando en el campamento de verano artístico

¿Cómo fue la llegada de Eva al campamento y su adaptación?

La directora del campamento, cuando un nuevo camper se inscribe, hace una entrevista. La verdad que las entrevistas que hace son muy inteligentes y muy largas, de unos noventa minutos. En ese tiempo analiza no solo los intereses de los campers, sino también sus miedos, Eva le manifestó que era muy tímida, y ella le dijo que “de eso nada, que le iba a poner con tal y con cual y ya verás qué bien te vas a llevar con todas”. Eva no tuvo ningún problema de adaptación. Llegó, sonrió y venció. Hoy Eva está como loca por volver a abrazar a sus amigas del campamento, realmente se siente familia de muchas niñas que jamás hubiera tenido la oportunidad de conocer en su entorno habitual, niñas con las mismas aficiones pero todas diferentes. No me sorprende que las niñas repitan año tras año tras año.

¿Aprendió Eva mucho inglés durante su estancia en el campamento?

La verdad que el nivel de inglés, que para nosotras era lo primordial, pasó a último lugar. Y pasando a último lugar el resultado fue espectacular. Habla con fluidez y naturalidad y con muchísimo sentido del humor. Es muy divertida en inglés y gracias al campamento tiene la ilusión y la fuerza para estudiar Tercero de la ESO que es un curso asqueroso. Ni que decir tiene que ha sacado diez en inglés, dibujo y música sin inmutarse.

¿Qué destaca Eva sobre el campamento?

A Eva le gustó ver que había muchísimo talento en el campamento y que los suyos también se apreciaban. Es una chica de paz y anticonflictos, tolerante hasta la exageración y algo ingenua. Tuvo conversaciones muy profundas con compañeras de diferentes culturas y religiones y al volver al colegio ha podido compartir las experiencias vividas con ellas, los ritos o creencias que le habían contado. Toda su experiencia la ha aprovechado a la vuelta.

¿Tuvo Eva la oportunidad de practicar algún deporte?

A Eva le cuestan los deportes, pero tenía que escoger alguno. La natación le fue bien, se sentía segura en una clase individual. El reto de nadar setenta largos en poco tiempo la mantuvo enfocada y la manera en que los americanos se toman el deporte, muy en serio, le sentó de maravilla. Su entrenadora, olímpica de Australia, era para ella alguien importante. Alguien con metas y sueños. Eva necesitaba saber que se puede no solo soñar sino conseguir lo que te propongas.

¿Qué disciplinas artísticas disfrutó más?

En dibujo, Eva hizo progresos con las sombras y las perspectivas y en teatro le encantaron los musicales y la representación de las obras. En este próximo verano se centrará en Shakespeare y ya sabe quién quiere que le dé clase. Hay gente genial en el campamento y, a esos monitores, se los rifan.

Los monitores están elegidos con mucho esmero. Son dinámicos, talentosos y buenos guías. También son jóvenes y no hace tanto dejaron ellos mismos la adolescencia por lo que saben ser flexibles y conceder algún capricho, buscar la complicidad y ser cariñosos pero sin dejar de ejercer una labor educativa. Eva tuvo la oportunidad de hacer el anillo de compromiso para la boda de una pareja de monitores y este próximo verano seguirá en la clase avanzada de diseño de joyas.

Por último, como madre, ¿qué destacarías del campamento?

El aprendizaje más importante es que la educación en estos campamentos no consiste en llenar una cabeza de datos ni de técnicas, ni siquiera de valores, sino de encender un fuego dentro de los niños. Mi hija quiere hacer cosas, probar nuevas sensaciones, aprender de todo el mundo, comunicarse, compartir, colaborar. Mandándole a este campamento le ofreces un entorno estupendo y le das la oportunidad de descubrirse y de mejorar. Nada más, nada menos. A la vuelta te encuentras el diamante en bruto que intuías que tenías en casa, pulido y engarzado y casi no lo reconoces y al año siguiente, vuelves, claro que vuelves.

Todo es siempre de aprovechamiento pero lo mejor que se ha traído Eva es: elegancia en las manos de pianista, dulzura en la mirada y fortaleza y resistencia.

 

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