Saber construir frases con un orden gramatical correcto, escribir sin erratas, conocer las reglas ortográficas, poner bien los acentos, saber puntuar… Llegar a controlar un idioma es tarea de muchos años, pero si además queremos que nuestros hijos simultaneen el aprendizaje de su propia lengua con el del inglés nos podemos encontrar con algunas dificultades. En Lara GO! hemos hablado con Patricia Alonso Rodríguez, propietaria y profesora de Emma’s Fun and Learning, que nos ha contado, a través de su experiencia como docente, las mayores dificultades a la hora de aprender inglés en chavales de 8 a 16 años.

Dificultades a la hora de aprender inglés

Dentro de este análisis que vamos a realizar para detectar las mayores dificultades a la hora de aprender inglés nos encontramos con dos áreas importantes: por un lado, desde un punto de vista gramatical, y por otro, todo lo relacionado con la predisposición del alumno, su base y su entorno.

Desde un punto de vista gramatical

Verbos irregurales en inglés

¿Alguien al otro lado de la pantalla sabría decir sin dudar cuál es el pasado del verbo fall?  ¿Y el participio de bite? Si a ti te cuesta, que llevas años estudiando inglés, imagínate a un chaval de 8, 12 ó 14 años. Y quizás porque es algo que tienen que memoriar sí o sí se puede convertir en una de sus grandes dificultades a la hora de aprender inglés. “Hay que enseñárselo de una forma divertida y amena, para que así no les resulte pesado. ¿Cómo? Por ejemplo, organizándoselos de diferente manera, creando bloques por terminación parecidas, desordenándolos para que los pongan en posición correcta…”, explica Patricia.

Pasiva y reporter speech

La construcción de pasiva o el empleo del reporter speech se les suele atragantar, porque en ambos casos tienen que desestructurar una frase para construir otra. Además, son formas gramaticales que en la lengua de Shakespeare se usan con bastante más frecuencia que en español.

Tiempos perfectos

Y es que aquí partimos del punto uno, de que tienen que saberse las diferentes formas de los verbos irregulares para poder conjugar tiempo compuestos correctamente, es decir, una gran dificultad a la hora de aprender inglés.

Phrasal verbs

Es algo que en castellano no tenemos y, quizás por eso, a los españoles nos da pereza conocer todos los significados que tiene un verbo según la preposición que le siga. Por desgracia, su uso, tanto en una redacción como en una conversación, denota un alto conocimiento del idioma. Al igual que para aprender vocabulario o largas listas, Patricia nos recomienda encarecidamente leer, leer y leer.

False friends

Cuando aumenta su conocimiento del idioma, las dificultades a la hora de aprender inglés cambian y surgen algunas nuevas, como las malas traducciones que se generan por culpa de nuestros queridos amigos, o no tanto, los false friends. “Aquí influye mucho la base que posea la persona, pero yo tengo un caso, un alumno de 65 años que ha estado viviendo fuera, y el otro día justo se equivocó al utilizar un false friends”. ¡Para esto tampoco hay truco, es saberlo y ya!

¿Hablamos?

Quizás es por miedo al ridículo, a que se rían de ellos, a pasar un mal rato, pero hablar es de las cosas que más cuesta a los chavales, por eso, esta profesora con amplia experiencia en la enseñanza del inglés nos desvela su pauta para conseguir establecer conversaciones dinámicas con sus alumnos: “Yo no les pido que repitan frases, yo les digo que se expresen, que me cuenten lo que quieran y así, poco a poco, consigo que pierdan al menos la vergüenza a cometer errores”.

Tipos de alumnos y sus dificultadades a la hora de aprender inglés

A partir de los 8 años, en muchos colegios ya empiezan a pedir y a exigir calificaciones de exámenes. Es entonces cuando los padres recurren a las clases extraescolares. Pero, ¿es demasiado tarde? ¿son más las dificultades a la hora de aprender inglés? Depende del alumno y aquí nos podemos encontrar, según la propietaria de Emma’s Fun Learing, varios tipos:

    1. Aquel al que se le da mal porque, por lo general, los idiomas no son su fuerte. Puede ser un experto en matemáticas o en dibujo, un estudiante muy creativo, pero los idiomas no son lo suyo.
    2. El alumno al que se le da muy bien un idioma, pero es muy perezoso porque no le da mucha importancia al aprendizaje del inglés.
    3. El que viene muy desmotivado y los padres le traen porque quieren simplemente que apruebe.
    4. Aquellos que adoran los idiomas, pero los asimilan como algo matemático. A los padres de estos niños les recomendaría que mandasen a sus hijos a hacer un curso en el extranjero porque pueden sacar un 10 en la gramática, otro en la redacción o, incluso, en la parte del listening, pero les pones a hablar y se quedan a medias, ya que lo estudian como si fuera una suma.
    5.  A partir de los 12-13 años me encuentro con un caso difícil de tratar, pero no imposible: el estudiante que lleva suspendiendo tanto tiempo que está harto de todo y que te dice que viene porque sus padres le obligan y que lo único que quieres es quitarse la asignatura.
    6. Y, por último, y el que encierra más dificultades a la hora de aprender inglés, el que falla en todo. No tiene gran capacidad, aunque no quiere decir que no guarde un gran potencial. Con estos niños hay que estar más pendiente, porque una vez que encuentras el punto que encaja con ellos, dan mucho de sí.

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