¿Usas el dinero de manera adecuada? ¿Tu hijo usa el dinero de manera adecuada? ¿Sabes enseñar a tu hijo a usar el dinero? Muchas veces los padres nos hacemos estas preguntas sin saber muy bien qué respuesta dar. Quizás, después de leer este post que desde Lara GO! os traemos en colaboración con José Marcelino Pérez, coaching financiero y autor de blog Dinero y Felicidad, hayamos podido, no sabemos si dar una contestación clara, pero al menos haber aclarado algunos puntos.

El mundo vive en la actualidad tiempos complejos. Por ello, necesitamos desarrollar al máximo nuestra educación financiera. Y cuanto antes, mejor. Eso quiere decir que tienes ante ti un reto increíble: enseñar a tu hijo a usar el dinero de manera inteligente. Pero eso no es todo, amigo. Además, has de hacerlo de manera eficiente, sencilla y divertida, tanto para ti como para tu hijo. Por eso te pido que enseñes a tu hijo a usar el dinero y que, por favor, no mueras en el intento.

¿Cómo enseñar a tu hijo a usar el dinero?

Enseñar a tu hijo el valor y el uso del dinero es de las mejores enseñanzas que le puedes dar. Créeme. Empecemos con un tema polémico: la paga semanal. Creo firmemente que la paga no hay que darla, sino ganársela. Me explico… No des a tu hijo la paga simplemente porque todos sus amigos la reciben, pues esto crea, seguramente, una actitud de dependencia que no es nada beneficiosa para su desarrollo. Atento  a esto:

Enseña a tu hijo a ganar el dinero

con su esfuerzo

¿Por qué? Porque es la forma en que los adultos ganamos el dinero en la vida real. Y tienes que enseñar a tu hijo desde que es pequeño.

¿Qué edad es la mejor para empezar a enseñar a tu hijo a usar el dinero?

Con seis años ya puedes empezar a trabajar con él de manera un poco profunda. Para empezar, asígnale algún trabajo sencillo relacionado con el hogar (limpiar, recoger, ordenar,…), y por cada trabajo que realice correctamente págale un pequeño importe. Te recomiendo que le pagues en múltiplos de 3, es decir, 30 céntimos, 60 céntimos, 90 céntimos,… No es un capricho mío. De esta forma, cada vez que pagas a tu hijo él mismo puede dividir ese importe en 3 partes. ¿Y por qué ha de dividir cada importe en 3 partes? Muy sencillo:

  • La primera parte se llama “Dinero para gastar”
  • La segunda parte se llama “Dinero para ahorrar”
  • La tercera parte se llama “Dinero para dar”

El método de las 3 partes y las 3 huchas

Ahora es el momento de aplicar lo visto anteriormente. Vamos a verlo con un ejemplo. Imagina que tu hijo ha hecho un pequeño trabajo en casa, que ha consistido en recoger, de manera brillante, sus juguetes cada día, durante una semana. Como compensación por su esfuerzo le das 90 céntimos. Para facilitarle la tarea, dáselos de forma que pueda dividirlos entre tres: dale 3 monedas de 20 céntimos y 3 monedas de 10 céntimos. El total son 90 céntimos. Para seguir el método de las 3 partes y las 3 huchas necesitas tener 3 huchas. No es necesario que te gastes dinero, puede servir un bote de plástico decorado por tu hijo, una caja de cartón que ya no usas… Que no se me olvide: hay que identificar cada hucha. Di a tu hijo que ponga, de forma lo más artística posible, los títulos “Dinero para gastar” en la primera hucha, “Dinero para ahorrar” en la segunda y “Dinero para dar” en la tercera. Pues bien. Di a tu hijo que coja los 90 céntimos y los divida en tres partes. Así pues, hará 3 montañitas iguales y en cada una de ellas habrá 1 moneda de 20 céntimos y una moneda de 10 céntimos, es decir, 30 céntimos en total. Una vez hechas las montañitas, di a tu hijo que meta cada una de ellas en cada una de sus 3 huchas. Posteriormente, vas a hacer que tu hijo tome conciencia. Sí, me has oído bien. Toma de conciencia: tú, tu hijo y el dinero

Tu hijo ha de tomar conciencia sobre:

  • El esfuerzo que cuesta ganar el dinero para, por ejemplo, poder mandarle a un campamento en EEUU y que aprenda inglés.
  • La necesidad de administrar bien el dinero
  • Dividir el dinero en diversas parcelas de la vida (huchas), pues el dinero sirve, simplificándolo mucho, para:
    • gastar
    • ahorrar
    • dar

Explica a tu hijo la importancia de cada una de las huchas. Cada una asigna al dinero de su interior un objetivo diferente e intenta que entienda esto:

  • El dinero es necesario, pero no lo único en la vida.
  • El dinero de cada hucha (objetivo) no se puede traspasar a otra hucha, salvo que haya un motivo muy importante que lo justifique.
  • Las 3 huchas son amigas de tu hijo y, por ello, ha de cuidarlas de manera responsable.
  • Tu hijo no está solo ante este importante reto. Te tiene a ti, su espejo vital, y, muy importante, tiene a sus amigas las 3 huchas, que cuidan de él.

 

Si tu hijo realiza todo esto de manera adecuada, te garantizo que le estás haciendo un enorme favor de cara al futuro. Cuando sea adulto te lo agradecerá. Créeme. ¿Por qué? Porque estará más capacitado para tomar decisiones financieramente inteligentes y, por consiguiente, podrá tener un mayor control de su vida. No sólo a nivel financiero. También a nivel de autoestima, responsabilidad, automotivación… ¡Es un auténtico regalo para toda su vida! Como consecuencia de todo ello, tu hijo tendrá una mejor calidad de vida, menos estrés, más tranquilidad en la familia,… ¡Y como consecuencia será más feliz! Y… ¿Tú quieres que tu hijo sea más feliz, verdad?

¡Que seáis muy felices tú y tu hijo con el dinero!

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