Sabemos que las primeras vacaciones fuera de casa provocan una mezcla de sensaciones. Por un lado la emoción de afrontar nuevos retos y por otro el temor a lo desconocido. En Lara GO! sabemos que la experiencia va a ser genial pero os seguimos dando consejos para campers (y padres) primerizos porque sabemos que os harán el camino más fácil.

Todo en orden en casa

A nuestros campers les encanta recibir noticias vuestras, así que desempolvad la estilográfica, comprad sellos, abrios una cuenta de correo electrónico si no queréis unsar la del trabajo (ya sabéis que vuestros emails serán impresos y entregados a vuestros hijos en sus buzones del campamento y, a su vez, sus cartas serán escaneadas y entregadas a vosotros por correo electrónico) y agudizad el ingenio pero intentad evitar lo siguiente:

  • Dar malas noticias (“tengo que hablarte de tu canario…”)
  • Dar noticias demasiado buenas que hagan que su casa parezca mucho mejor que el camp (“El próximo fin de semana nos vamos a Disney con tus hermanos pequeños para celebrar que tenemos un nuevo cachorrito”)
  • Trasladarle sentimientos que hagan que pueda sentirse culpable en el campamento (“la casa está tan silenciosa y solitaria sin ti… Estoy muy triste cuando tú no estás”)

Lo que sí os animamos al escribirle es a hacerle muchas preguntas concretas sobre sus actividades allí y hablarles de lo contentos que estáis porque tengan la oportunidad de vivir esta experiencia.

Un río de comunicación fluida y constante

Lara GO! trabaja en conexión constante con los padres y los campamentos para generar una comunicación fluida fundamental a la hora de conocer a nuestros campers. Si vuestros hijos están atravesando algún reto que pueda tener algún impacto durante su tiempo en el campamento es mucho mejor saberlo con tiempo suficiente para poder preparar su estancia allí.

Si vuestros hijos de vez en cuando mojan la cama, están afrontando un proceso de divorcio en casa o toman alguna medicación concreta que pueda alterar sus emociones es muy recomendable que compartáis con nosotros esa información para poder organizar un plan que se adapte a lo que necesitan durante su estancia (podemos poner una campana en la puerta de su dormitorio en el caso de que sea sonámbulo, por ejemplo).

Esta información nos ayudará a conocer a vuestros hijos y nos permitirá hacer que se sientan a gusto desde el primer momento.

No te contaré mentiras

Esta es importante. Bajo ninguna circunstancia prometáis a vuestros hijos que iréis a buscarles si no consiguen adaptarse. Sólo conseguiréis que no hagan ningún esfuerzo en los momentos un tanto incómodos del comienzo del campamento. Tirar la toalla y volver a casa a veces parece una opción mucho más tentadora que enfocar toda la energía en intentar pasarlo bien.

Si creéis que tenéis que hacer algún tipo de promesa, convertidla en un premio relacionado con el final del campamento (“Te esperamos para irnos a la playa en cuanto vuelvas”) o prometedles que, en el remoto caso de que la experiencia sea un horror y lo pasen terriblemente mal, no tendrán que volver jamás.

Obviamente mientras leéis esto estáis pensando que no seréis uno de esos padres que hacen promesas a la ligera pero esto puede complicarse durante la noche previa a ir al campamento cuando vuestros hijos estén asustados llorando en su cama y lo único que consiga calmar sus nervios sea una promesa de sus padres.

Creemos importante insistir en que quizá la experiencia del campamento sea un tanto ardua al comienzo o pueda estar llena de nostalgia pero en ese caso, cuando vuestros hijos lo hayan superado, habrán trabajado su resiliencia y la confianza en ellos mismos y tendrán como recompensa una gran sensación de logro al finalizar (“Ha sido duro pero ¡lo he conseguido!”).

Evita un largo adiós

Muchas veces el momento de despedirse para ir al campamento se hace más duro para los padres que para los propios niños. El día en el que se marchan es emocionante y también un poco triste. Es completamente normal sentirnos así y de hecho os animamos a dejar fluir todas esas emociones pero siempre una vez que te hayas despedido y hayas vuelto a tu coche.

Las despedidas lacrimosas sólo provocarán en tu hijo será una sensación de pena y culpa por dejarte abandonado. La decisión de enviarles fuera de casa, como tantas otras decisiones que tomamos como padres, no es siempre fácil pero es necesario mostrar una imagen sólida y fuerte que transmita a tu hijo la idea de que es lo mejor para él. Luego ya puedes poner canciones tristes en el coche de vuelta a casa y llorar a moco tendido.

El campamento es una maravillosa oportunidad para crecer y madurar que brindáis a vuestros hijos. Vuestros hijos son mucho más fuertes de lo que ellos mismos piensan y con vuestra ayuda, la de Lara GO! y la del staff del campamento, las posibilidades de que los resultados nos sorprendan son increíbles.

Vete a Hawai

Vale, igual un viaje al sur del Pacífico en estos momentos no encaje del todo en los planes pero sí os animamos a aprovechar el el campamento para dedicaros un poco de tiempo a vosotros mismos. Habéis pasado años cambiando pañales, preparando macarrones de cena y ayudándoles con los deberes. ¿Qué tal un poco de tiempo para vosotros sin pagar babysitters?. Un partido de golf, una cena con amigos, una cena romántica en tu propia casa o simplemente disfrutad del silencio.

Antes de que os deis cuenta, estarán de vuelta corriendo por los pasillos, quejándose de lo injusta que es la vida y luchando por el mando a distancia.

Enjoy camp.

Puedes leer más consejos para campers y padres primerizos o resolver las dudas sobre qué van a comer tus hijos en el campamento. En Lara GO! os acompañamos durante todo el proceso para hacer de la experiencia de pasar un verano en el extranjero un momento inolvidable.

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