En el tema 5 de nuestro curso para Padres de niños bilingües hablamos de un asunto de especial relevancia en el aprendizaje:  ¿Por qué es importante que nuestros hijos aprendan un segundo idioma al mismo tiempo que su lengua materna? Hay una razón neuronal que favorece que los niños aprendan un segundo idioma con mayor facilidad cuanto más pequeños son. ¿Cuál es esa razón? De los dos a los seis años tiene lugar una auténtica obra faraónica dentro de nuestro cerebro: aumentan las conexiones nerviosas y se consolida la formación de neuronas. Y es justo en esta etapa cuando progresan tanto la representación mental, como el lenguaje.

Así que podemos favorecer el aprendizaje de un segundo idioma en nuestros hijos sin esfuerzo. ¿Cómo? Muy fácil. Ofrezcamos a los niños los estímulos necesarios invitándoles a realizar actividades que les motiven y les diviertan, como asistir a campamentos de verano en Inglaterra o campamentos de verano en Estados Unidos en los que tienen además contacto directo con otras culturas. Nunca es demasiado pronto para viajar al extranjero con nuestros hijos.

Al multilingüismo a través de la gimnasia cerebral

Un segundo idioma con Lara GO!

El plurilingüismo es la capacidad de entender y expresarse en varias lenguas, y pasar de una a otra con facilidad. En esa fase, a partir de los dos años, la disposición para aprender idiomas es enorme. Las transformaciones en el cerebro, la neuroplasticidad, ayudan al aprendizaje simultáneo de varios idiomas.

Pero además el bilingüismo tiene más ventajas a nivel cognitivo:

  • Aumenta la capacidad de atención
  • Mejora la memoria de trabajo
  • Acrecienta la confección de proyección de acciones

Los niños bilingües tienen varios “almacenes” en su memoria que se corresponden con cada uno de los idiomas que han aprendido. Esta es una de las razones por las que desarrollan con mayor efectividad las funciones ejecutivas y los procesos de memoria.

¿Cuál es la mejor manera de que nuestros hijos aprendan inglés?

Escucharlo en su entorno. La TRANSMISIÓN ORAL se lleva la palma. De esta manera la adquisición de la lengua se fija en ambos hemisferios cerebrales. En cambio, los idiomas que adquirimos en una disciplina dual (oral y escrita) se fijan en el hemisferio izquierdo.

Recuerda: los primeros años de nuestro desarrollo son ideales para el aprendizaje de las segundas lenguas ya que se integran en las mismas partes del cerebro, fusionadas. Así, creamos un ordenamiento conjunto de captación y recuperación de esos idiomas.

Si logramos que nuestros hijos sean capaces de pasar con facilidad de una lengua a otra estaremos aumentando sus capacidades cognitivas y sus recursos neurofuncionales. Ayudemos a nuestros hijos a convertirse en bilingües con facilidad.

Y si no no lo hemos hecho durante la infancia, pongamos los medios para que aprendan un idioma en su adolescencia, nunca es tarde. Los programas preuniversitarios o precollege en Estados Unidos para adolescentes son también una oportunidad para la inmersión y la gimnasia cerebral.

Comparte con nosotros cómo es tu apuesta con el bilingüismo.

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