¿Es más inteligente Vargas Llosa que Rafa Nadal? ¿Es más listo Arturo Pérez-Reverte que Belén Esteban? Dicho otra manera, ¿son los niños con mejor expediente los más listos o debemos considerar también otros aspectos? Si atendemos a sus títulos académicos la respuesta es obvia. Pero parece claro que los méritos educativos no son la cinta métrica que debemos usar para medir la inteligencia. O por lo menos no la única. Pero antes de saber qué vamos a utilizar, necesitamos saber qué vamos a medir. En otras palabras: ¿qué es la inteligencia?

Si eres fiel seguidor de nuestro blog, sabrás que en Lara GO! hemos tratado el tema de la inteligencia en otros artículos como Beneficios de hablar dos idiomas desde pequeños o Bilingüismo, dificultades de aprendizaje y necesidades especiales. Hoy toca abrir el melón de la multi-inteligencia.

Una inteligencia frente a múltiples inteligencias

La teoría de las inteligencias múltiples, liderada por el psicólogo americano Howard Gardner, niega la idea clásica de una única inteligencia. ¿En qué consiste entonces su propuesta? El profesor Gardner y su equipo de la universidad de Harvard nos cuentan que cada niño tiene un potencial específico enmarcado por fortalezas y debilidades en los distintos escenarios de la explosión de la inteligencia.

¿Qué significa esto? Gardner no se opone a la definición académica de inteligencia, que sería algo así como la «competencia para resolver problemas o crear bienes de valor». Lo que hace es ampliar el espectro y proponer no una, sino ¡ocho! maneras de lograr esa competencia.

¿Y cómo funcionan estas ocho inteligencias? Cada una de ellas colabora con las otras, aunque de una manera semiindependiente. Lo explicamos. Nuestros hijos desarrollan una o varias de modo preeminente (porque cada cultura y sociedad ponen el foco en diferentes escenarios) y las otras cooperan de manera subsidiaria.

 

Las 8 inteligencias de Howard Gardner

La inteligencia lingüística. Si en nuestros hijos destaca esta inteligencia tendrán facilidad para leer, escribir y aprender idiomas. Podemos ayudarles para que mejoren su inglés en campamentos de verano en Estados Unidos o que realicen cursos preuniversitarios en Estados Unidos o Inglaterra. De mayores podrán ser grandes periodistas, escritores o políticos.

La inteligencia lógico-matemática. En estos niños se aprecia su interés por la capacidad de razonamiento lógico, los patrones de medida y la facilidad para la solucionar problemas matemáticos. Durante décadas fue considerada la inteligencia por antonomasia.  Destaca en ingenieros, economistas y científicos.

La inteligencia visual y espacial. Esta inteligencia se muestra en niños que piensan en imágenes. Detectan detalles, dibujan imágenes mentales y son expertos en rompecabezas. Cuando crezcan serán magníficos pintores, fotógrafos o publicistas.

La inteligencia musical. Gardner pensaba que esta inteligencia era común a todas las culturas del mundo. Si vemos que nuestros hijos se manifiestan cantando y que identifican sonidos con facilidad, tendrán esta inteligencia como prioritaria. Lógicamente de mayores serán hábiles tocando instrumentos y leyendo partituras.

La inteligencia corporal cinestésica. Se manifiesta cuando los pequeños son fuertes, flexibles, rápidos y coordinados. Bailarines, actores y deportistas poseen esta inteligencia, pero también cirujanos y restauradores.

La inteligencia interpersonal (inteligencia social). Esta inteligencia se detecta en niños que son buenos comunicadores y líderes en su entorno: logran empatizar y  sumar voluntades para el bien del grupo. Comprenden lo que sienten los demás y facilitan las relaciones entre las personas. Esta inteligencia destaca entre profesores, abogados o terepeutas.

La inteligencia intrapersonal. Se da en niños que tienen la habilidad de conocerse a sí mismos: sus emociones, sus motivaciones y su vida interior. Estos niños tienen la habilidad de hacer introspección y conocer las razones de por las cuales son como son.

La inteligencia naturalista. Las niñas y niños razonan automáticamente, tienden a dejarse llevar y analizan el entorno de modo natural. Gardner pensaba que esta inteligencia se desarrolló para ayudar al ser humano a adaptarse a la naturaleza y fue la última en añadirse a las otras siete (en 1995).

Las 8 inteligencias no son lo importante

Después de todo esto parece una broma la declaración de Howard Gardner cuando dijo que las 8 inteligencias no eran lo importante y que probablemente o no eran 8 o podían enmarcarse en otras tipologías. Pues no es una broma. Lo importante para Gardner es que hay que dejar atrás la vieja idea de que solo hay dos inteligencias: la lingüística y la matemática. Las inteligencias son múltiples y hemos de descubrir las habilidades de nuestros hijos para empoderarles en lo que se le da bien y explicarles que es normal que haya otras disciplinas en las que no sean tan buenos. Según Gardner, lo principal es “impulsar las capacidades de los más pequeños en un ambiente dinámico y emotivo como lo demanda el siglo XXI”. ¡Apúntate tú también!

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