¡Prohibido rendirse! o Cómo conseguir niños motivados

 

¡Ánimo! ¡Adelante! ¡Sigue así! Seguro que nuestros hijos ya han escrito la lista de buenos propósitos para este año. ¿Cómo podemos ayudarles a que no la abandonen en cuanto aparezcan las primeras dificultades? Logrando que estén motivados y plenos de autoconfianza. ¡Viva el refuerzo positivo!

Apuesto a que en el listado de buenas intenciones de nuestros hijos (¡un año más!) aparece aprender inglés con letras grandes. Ya sabes que Lara GO! puede ayudarte con sus cursos de inglés en el extranjero  para niños. Pero los padres también podemos ayudar. Lo importante es lograr que nuestros hijos encuentren ese impulso necesario para lograr lo que se propongan. Ya sé lo que me vais a preguntar: ¿dónde podemos encontrar ese impulso?

La motivación, esa chispa que activa, dirige y mantiene la conducta

La teoría cognitiva señala que hay dos tipos de motivación: la natural (el impulso, el deseo) y la racional (más instrumental). Pues muy bien, pero ¿de qué nos sirve saber esto?

Intentemos descubrir cómo motivar a nuestros hijos para aprender inglés. Si tienen entre seis y doce años apuntaremos a la motivación natural: podemos apelar al deseo de nuestros hijos de jugar con otros niños. Si son adolescentes apostaremos por la motivación racional: aprender inglés puede ayudarles si quieren visitar otro país o comunicarse con otros jóvenes si van a campamentos de verano en Estados Unidos o Inglaterra.

Pero no queda aquí la cosa.

La motivación es la gasolina del cerebro

La teoría del incentivo divide las motivaciones según su origen. La motivación intrínseca nace de la concepción que cada uno tiene del mundo y parte de la propia persona. La motivación extrínseca llega a través de incentivos externos, son un medio para lograr un fin. Y una vez sabido esto, ¿cómo nos ayuda a mantener ilusionados a nuestros hijos?

Los tres factores intrínsecos más destacados son la autonomía (ser capaces de llevar las riendas de nuestras vidas), la maestría (ser cada vez mejores) y el propósito (que lo que hacemos tenga un sentido, que trascienda). No subestimemos a nuestros hijos. Ellos también tienen estas pulsiones y querrán aprender inglés sin que les obliguemos si entienden que les va a dar independencia, que les va a hacer mejorar y que pueden participar en programas de voluntariado y aventura en el extranjero con un fuerte componente de inglés. Los programas de inmersión para aprender inglés son la mejor opción para lograr estas metas.

Los factores extrínsecos pueden ser el dinero, los viajes, los coches, los bienes materiales… No nos engañemos. Son tal vez menos poéticos pero sin duda suponen un factor determinante de motivación. Premiar a tu hijo con los campamentos de verano en EEUU y en Inglaterra en inglés para niños y jóvenes adolescentes  puede ser el impulso necesario para conseguir nuestros objetivos.

¿Por cuál de estas motivaciones hemos de apostar como padres? La principal ventaja de la motivación intrínseca es que puede ser más duradera en tiempo y es auto-sostenible. La desventaja es que requiere una larga preparación. En cualquier caso cada niño es un mundo y hemos de descubrir como conectar con sus distintos intereses.

Intenta averiguar qué es lo que mueve a tu hijo y trabaja con esa “raíz dinámica del comportamiento” para orientar a tu hijo hacia la autorrealización. Dentro de nuestros niños hay algo mayor que cualquier escollo. ¡No te rindas! ¡Tú puedes! ¡A por ello!

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By |2018-01-15T19:38:37+00:00enero 15th, 2018|Campamentos en EEUU|0 Comments

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