Empezamos el segundo tema de nuestro curso con Lucy, la experta invitada que nos habla de la importancia de la cultura anglosajona en el aprendizaje del inglés, ¡gracias Lucy por compartir tu experiencia!

Existen y se han dado muchas definiciones de ‘cultura’. En el contexto del curso para padres de niños bilingües nos quedaremos con la que pertenece al intelectual británico Terry Eagleton: la cultura es el conjunto de valores, costumbres, creencias y prácticas que constituyen la forma de vida de un grupo específico. (Terry Eagleton. La idea de cultura. Paidós, Barcelona, 2001, p.58)

Ahora, teniendo en cuenta esta definición, vamos a pensar un poco en cómo hemos celebrado estas navidades: ¿Os ha traído muchos regalos Papá Nöel? Pues hace no más de 7 años los niños de España se pasaban las vacaciones esperando solamente los regalos de los Reyes Magos mientras que Santa, que pertenece más a la cultura anglosajona, se ha ido colando año tras año gracias a las películas extranjeras y las cursos de inglés intensivas de los niños. Por lo tanto, hasta el que se cree que no sabe nada de la cultura anglosajona, ¡ya sabe algo!

Seguimos con las celebraciones: 31 de Octubre, día de los muertos en España que se ha convertido en… ¡Halloween! Si no me equivoco, en España no existía esa costumbre de ir de casa en casa disfrazados de monstruos o de brujas preguntando ¿truco o trato? u organizando fiestas de disfraces el día que se dedicaba en pegar una visita al cementerio de verdad.

Más allá de las celebraciones y ya en el ámbito de lo profano, podemos citar el tan reciente Black Friday. Ese día en que por alguna razón las mayores tiendas españolas os hicieron descuentos muy fuertes aunque faltara por lo menos un mes para las rebajas, también viene de la cultura anglosajona.  Como curiosidad os contamos que hay quien dice que el nombre “el viernes negro” se explica porque es el día en el que las tiendas consiguen cambiar sus cifras de rojo a negro (aunque hay bastantes teorías sobre el nombre y la historia de esta celebración ya no tan americana…).

Seguimos con estas 3 letras: DIY. Do It Yourself. Esa moda de hacerlo todo por tu cuenta, desde envolver paquetes a los jerséis de punto que nos encantan. Todo importado de EEUU y UK.

cultura anglosajona

En la comida podemos recordar las magdalenas decoradas y las galletas, como diría una abuela española cualquiera, aunque después de haberlas visto en la serie Sex and the City, las hemos empezado a llamar y vender como cupcakes y cookies.

Con los hipsters se ha disparado el número de hamburgueserías, los restaurantes de Tommy Mel’s, Ribs, etc, los cuáles no son otra cosa que primos segundos de las cadenas de Fast Food más icónicas del mundo que ya llevaban años en el país.

Entre las bebidas para adultos tenemos una explosión en el consumo de ginebra, bebida producida en Inglaterra, por la moda de los gin tonics que está arrasando desde hace unos años en España, pero, antes de eso, abrieron camino los pubs irlandeses y los restaurantes donde tomarse un buen brunch los domingos.

Lo que antes se llamaban batidos y granizados ahora son milkshakes y smoothies. El café con leche de toda la vida, gracias a Starbucks, ahora se llama caffè latte y se toma en la calle corriendo al trabajo o mirando el correo electrónico desde el sofá del mismo establecimiento, como hemos visto hacer miles de veces en las películas americanas.

La mentalidad emprendedora y ese deseo de ser tu propio jefe también viene de la cultura liberal anglosajona: ¿queréis empezar vuestro propio negocio o una startup? ¿Vais a pedir un préstamo al banco o más bien lanzáis una campaña de crowdfunding en la red? ¿Escribís un diario en línea o un blog?

Esto son solo algunos ejemplos, – aunque se me ocurren muchos más–,parece evidente que hoy en día, con la difusión de las redes sociales y la fuerza de medios de comunicación como el cine – “Madrid construirá su Broadway en Callao” o “Callao Times Square” son un par de titulares que aparecieron en la prensa nacional – , o la televisión, con sus series como The Simpson, How I Met Your Mother, Family Guy, etc., no saber nada de cultura anglosajona resulta casi imposible.

La UNESCO y el Marco Europeo Común de Referencia

Desde el año 2001, el Marco Europeo Común de Referencia (MECR , un estándar que pretende servir de patrón internacional para medir el nivel de comprensión y expresión orales y escritas en una lengua), recoge, entre sus directrices, la necesidad de prestar atención al componente cultural en la enseñanza de lenguas extranjeras. El porqué de esta recomendación es bastante claro: la capacidad de comunicarse con éxito con una persona de otra cultura pasa por el reconocimiento y el respeto de sus puntos de vista, valores y comportamientos que derivan de la cultura en la que se haya criado.

Ya incluso antes, en 1983, en la Conferencia mundial sobre las políticas culturales, la conferencia conviene:

“que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.”

Con estas dos citas parece claro que el aprendizaje de un idioma extranjero va de la mano de la propia cultura de los hablantes nativos de ese idioma y que, además, ese es parte del enriquecimiento que tiene el aprendizaje de idiomas. En el mundo de hoy en día, debemos educar niños capaces de hablar en otros idiomas y sobre todo, capaces de comunicarse de forma respetuosa y productiva con sus interlocutores, algo que el aprendizaje de la cultura permite.

¿Que implica todo esto a nivel práctico? No es casualidad que en los libros que compramos para estudiar inglés, se encuentren temas como las tareas domésticas, los alimentos y las comidas, los tipos de viviendas, los países de habla inglesa, las aficiones y el tiempo libre, los precios el dólares y libras, los animales de compañía, las relaciones sociales (saludar, dar las gracias), las celebraciones típicas de la cultura anglosajona (Halloween, Guy Fawkes ́ Night, Christmas, Easter, St. George ́s Day, May Day), los horarios y las señalizaciones británicas (educación vial), nombre de distintos lugares y monumentos de dicha zona, las normas de cortesía, el uso de ciertas expresiones más que de otras en diferentes contextos, etc.

Cuando el aprendiz aprende el idioma en clase, se hará con muchos de los aspectos culturales de los países de habla inglesa a través de los libros y no solo con la gramática, el vocabulario y la fonética. Se irá enterando de cómo y cuándo utilizar determinadas expresiones y estructuras gramaticales, y las podrás reconocer al oírlas para poder interactuar de forma adecuada.

Evidentemente, cuando los niños tienen la oportunidad de aprovechar el verano y aprender inglés en campamentos de verano en Inglaterra o en campamentos en Estados Unidos,  o en programas preuniversitarios para adolescentes, la cultura se absorbe por los poros y en enriquecimiento se multiplica, de eso no hay duda.

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